La Distinción Fundamental: Anexo I vs. No Anexo I
El Protocolo de Kyoto divide a los países en dos grandes grupos, heredados de la CMNUCC:
- Países del Anexo I: Naciones industrializadas y economías en transición (antiguo bloque soviético). Sobre ellas recaen los compromisos vinculantes de reducción de emisiones.
- Países No Anexo I: Naciones en desarrollo, incluyendo grandes economías como China, India o Brasil. No asumen metas cuantitativas de reducción en el primer período de compromiso.
Esta distinción fue uno de los principales puntos de controversia del Protocolo, ya que países que en 1997 tenían bajas emisiones —como China— se convirtieron en los mayores emisores del mundo en las décadas siguientes.
Compromisos del Primer Período (2008–2012)
Los países del Anexo I se comprometieron a reducir sus emisiones de GEI en un promedio del 5,2 % respecto a los niveles de 1990 durante el primer período de compromiso (2008–2012). Sin embargo, las metas individuales variaban considerablemente:
| País / Grupo | Meta de reducción |
|---|---|
| Unión Europea (15 miembros originales) | –8 % |
| Estados Unidos | –7 % (nunca ratificó) |
| Japón | –6 % |
| Canadá | –6 % (se retiró en 2012) |
| Rusia | 0 % (estabilización) |
| Australia | +8 % (permitido aumentar) |
| Islandia | +10 % (permitido aumentar) |
Algunos países como Australia, Islandia y Noruega recibieron cuotas de aumento, dado que sus emisiones de partida eran bajas o sus circunstancias especiales eran reconocidas en el texto del Protocolo.
El Caso de Estados Unidos: Firma Sin Ratificación
Estados Unidos firmó el Protocolo en noviembre de 1998, durante la presidencia de Bill Clinton. Sin embargo, nunca lo ratificó. Las razones principales fueron:
- La Resolución Byrd-Hagel (1997): El Senado aprobó por unanimidad (95-0) una resolución declarando que EE. UU. no debería firmar ningún acuerdo climático que no incluyera compromisos vinculantes para los países en desarrollo o que perjudicara la economía estadounidense.
- La llegada de Bush (2001): El presidente George W. Bush retiró formalmente el apoyo de su administración al Protocolo en marzo de 2001, calificándolo de "defectuoso" y de perjudicar la economía nacional.
- Preocupaciones industriales: Sectores como la industria del carbón, el petróleo y el automóvil ejercieron una intensa presión contra la ratificación.
La Retirada de Canadá en 2012
Canadá ratificó el Protocolo en 2002, pero en diciembre de 2012 se convirtió en el primer país en retirarse formalmente del tratado. El gobierno conservador de Stephen Harper argumentó que Canadá no podría cumplir sus metas (sus emisiones habían aumentado, no disminuido) y que cargaría con multas millonarias. La decisión fue ampliamente criticada por la comunidad internacional.
La Enmienda de Doha y el Segundo Período (2013–2020)
En 2012, la COP 18 en Doha aprobó una enmienda para extender el Protocolo con un segundo período de compromiso (2013–2020). Sin embargo, solo la Unión Europea, Australia, Noruega, Suiza y unos pocos países más participaron. Japón, Rusia, Nueva Zelanda y Canadá no se unieron al segundo período. Esto dejó al Protocolo cubriendo menos del 15 % de las emisiones globales, evidenciando la necesidad de un nuevo acuerdo más amplio: el Acuerdo de París.
El Papel de la Unión Europea
La Unión Europea fue el actor más comprometido del Protocolo de Kyoto. No solo cumplió su meta colectiva del –8 %, sino que la superó ampliamente. Para ello, desarrolló el Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (EU ETS), el mayor mercado de carbono del mundo, que sigue funcionando hoy como pilar de la política climática europea.